De mica en mica...

De mica en mica...
Xerrades-Tallers-Espais familiars-Orientació per educadors ,educadores i persones vinculades amb l'àmbit de la infància i l'adolescència.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Atenciones y dis-atenciones

¿A qué están atentos los niños dis-atentos?

¿Qué manifiesta la niñez a través del mal-estar corporal? ¿Qué envuelve el diagnóstico y pronóstico de ADD? ¿Por qué un niño no puede parar de moverse? ¿Cuál es la causa de la hiperquinesia? ¿Cómo limitar el movimiento desenfrenado de un niño? ¿Cómo trabajar con el niño cuando aparece la indiscriminada violencia corporal? ¿Qué ocurre cuando los profesionales (terapeutas, escuela, médicos) están dis-atentos a lo que le pasa al sujeto y atentos al déficit, la disfunción, la “mala” conducta, la medicación? ¿Cómo se estructuran los síntomas infantiles en la actualidad?

Durante mucho tiempo, la promesa de bienestar, de salud, de prosperidad, de ideales, estaba básicamente depositada en la figura del padre. A través de diferentes procesos históricos, sociológicos, culturales, esta figura fue decayendo es por eso que sostenemos que en la actualidad se ha invertido la promesa de padres a hijos. O sea, la promesa de bienestar, de prosperidad, de realización personal ya no está ubicada en la figura del padre sino en la de los hijos-niños. ¿Qué significa la inversión de la promesa? En la actualidad, el niño ocupa un lugar central en el ámbito de lo familiar y en la triangulación parental. Las expectativas, los deseos y el futuro se depositan en él y en lo escolar como representante de la niñez. De allí que las expectativas estén en juego en relación a lo que el niño hace, produce y efectúa en la escuela. En vez de que los niños estén preocupados por lo que piensan los padres sobre él, se produce la inversión y son los padres los que se encuentran muy preocupados por lo que pensarán o dirán sus hijos de ellos. Surge entonces el temor a no ser correspondidos por sus hijos, a no cumplir su función, a equivocarse, a enfrentarse a ellos, a colocarles un límite, a enojarse o simplemente a no ser modernos.
Ante este lugar imposible en el cual se ve confrontado, el niño responde a través de su cuerpo, la motricidad, la dis-atención, los problemas de aprendizaje, el fracaso escolar como modo de capturar el amor parental, aunque en ese mismo acto no cumpla el ideal. Es justamente ese costo el que lo lleva una y otra vez a reiterarse en el desenfreno, en la dis-atención o en la imposibilidad de relajarse o detenerse frente a cualquier situación que se le presente. La escuela, como representante de ese otro mundo moderno, no hace más que denunciar estos problemas. Justamente es allí, en lo escolar, donde más se manifiesta esta problemática. Esta promesa, con la que se encuentra el niño, a la cual tiene que aspirar para ser un buen hijo-niño y de este modo permitirle a los padres reflejarse en él, es inmediata, en tiempo presente. No es una promesa a futuro. Ella tiene que cumplirse ahora de modo eficaz en la escuela y en todos los ámbitos donde el niño se desenvuelve, ya que siempre está en juego el ideal. Ante este exigente espejo ideal, el niño inteligentemente responde moviéndose. 

Jean Berges




martes, 5 de noviembre de 2013

- ...¿Y niños? ¿Por qué psicoanálisis con niños? Silvia Bleichmar


Porque con las herramientas del psicoanálisis a mi también me gusta trabajar con niños y no puedo explicarlo con la claridad inigualable que lo hace Bleichmar en este trozo de entrevista:

- ...¿Y niños? ¿Por qué psicoanálisis con niños?
Silvia Bleichmar: Y niños... ¿Por qué niños? En realidad me pasa que además de descubrir que es un campo extraordinario de investigación y un campo privilegiadopara ver la constitución del sujeto -que es lo que trabajo-, yo siento un enorme placer de trabajar con chicos. Es algo que me da mucho placer, me gusta trabajar con chicos, me gusta pensar en los niños, me gustan los niños, disfruto enormemente. A tal punto que hace algún tiempo me pasó algo muy gracioso: vino una mamá cuya niña terminaba el análisis a una entrevista y me preguntó : "Si dentro de unos años mi hija necesitara un analista, ¿usted la vería de nuevo?". Y yo le respondí: "Bueno, en ese momento va a necesitar un analista adulto" (risas) Fue una situación desopilante, porque lo terminé de decir y nos empezamos a reír las dos ...

Me pasa algo muy especial con los niños, en primer lugar... bueno, yo fui una niña que vivió una época muy intensa del país y del mundo: la post-guerra, el ascenso y caída del peronismo... de modo que tengo una infancia muy atravesada por grandes problemas ligados a la vida y la muerte. Y es tal vez en virtud de eso que siento un enorme placer de contacto con los niños y, al mismo tiempo, un enorme enojo y rechazo a la puerilización de la infancia. Me molesta mucho el menosprecio por el pensamiento infantil. Tengo la impresión de que el diálogo con el niño es un diálogo que incluye aspectos realmente existenciales profundos. Tal vez sea eso lo que me produce ese placer convocante con los niños.

(Fort da, A. Pernicone)

domingo, 6 de octubre de 2013

Filosofía de bolsillo....


Grandes preguntas filosóficas y pequeños filósofos de bolsillo piensan y ponen en palabras cuestiones como el amor, los padres, las diferencias raciales, la pobreza.
La profesora de “Solo es el principio” no imparte clase, sino que ayuda y acompaña a que los niños formulen sus pensamientos con palabras.

«Escuchar al otro, alimentarse de las diferencias, enriquecerse al estar en contacto con otras culturas, todo lo que compone la democracia se aprende», defienden los realizadores. «Los talleres de filosofía en edad preescolar pueden formar a ciudadanos capaces de entender que la opinión de los demás tiene tanta importancia como la propia».

El documental de Jean-Pierre Pozzi y Pierre Barougier llegaa los cines españoles coincidiendo con el inicio de un agitado curso escolar. Su estreno en Francia hace dos años también puso sobre el tapete el polémico discurso del entonces presidente Sarkozy sobre la diversidad. Sus pequeños protagonistas muestran en sus rostros la Francia multirracial de la “banlieue”, el extrarradio parisino que cíclicamente estalla en llamas. Los niños galos -y también los españoles- pasan cinco horas y media diarias frente a una pantalla. Dar clases de filosofía en una guardería suena casi a provocación, a no ser que recordemos la máxima de Michel Onfray: «Todos los niños son filósofos, pero solo unos pocos continúan siéndolo».



  Para ver un poquito más :Vídeo Solo es el principio TV2

lunes, 23 de septiembre de 2013

Temps de Ment i Cos ...i de moviment diferent

Es poden dir moltes coses en relació a la diferència i a la diversitat, a les capacitats diferents o discapacitats. 
Des de el meu punt de vista,una de les experiències més enriquidores és posar-se en moviment , deixar anar el cos.

Aquesta entrada està il·lustrada amb instantànies que reflecteixen alguns moments d'unes jornades d'expressió corporal organitzades pel Consell esportiu del Tarragonès i Fundació L’Onada (2012) Cada vegada que em toca dinamitzar activitats com aquesta , hi ha dues cites que m'orienten: 
«El cos és el lloc d'inscripció dels esdeveniments» , va dir Michel Foucault.
«La ment és com el vent, el cos és com la sorra. Si volem saber com bufa el vent, podem mirar la sorra» va concloure Bonnie Bainbridge Cohen 

Finalment, aprofitant l'avinentesa vull compartir alguns fragments que em semblan pertinents d'una intervenció del  Psicòleg i Psicoanalista Josep Sanahuja.
El malentès de la discapacitat 

Discapacitat, és un terme que només fa uns anys que circula al diccionari, de fet no hi ha cap teoria científica que n'hagi fet una definició precisa, tot i que tothom l'utilitza. En tot cas, al diccionari trobem que dis és un prefix que comporta negació, i que capacitat és la suficiència o aptitud per alguna cosa. Aleshores, l'ús quotidià de discapacitat ve a referir-se que hi ha alguna cosa que falta en el funcionament d'una persona, que pot ser a nivell motriu, sensorial o mental.
Fer aquesta observació pot ser interessant perquè hi ha molta gent que no sap que el terme discapacitat, tant estès, és així de recent. i també val la pena fer notar que tot i ser tant recent, són tants els canvis culturals que estem vivint que aquesta nova entrada al diccionari podríem dir que ja està desactualitzada. De fet en el moment actual s'està començant a utilitzar l'expressió "persona amb discapacitat", enlloc de "discapacitat".
Les modificacions en la llengua dels últims anys tenen a veure, sens dubte, pels esforços de les institucions i associacions que miren de fer front als prejudicis que arrossega la vida social. És molt important tenir en compte aquest punt: un petit canvi en la llengua és una contribució a la transformació social i cultural. Tot i que no s'ha de desconèixer que cada nou ordre arrossega els prejudicis del passat. 


Però fixem-nos en el que hi ha de positiu: no és ele mateix relacionar-se amb una persona amb discapacitat, que amb un discapacitat, o amb un malalt, o fins i tot més llunà un minusvàlid, o amb un incapacitat, o amb un pobret... o amb un sense nom. 


(...)et pots preocupar per allò que no pots fer, o pots preocupar-te per allò que pots fer. En realitat és una observació que és vàlida per a tothom. És a dir, sovint posem més l'èmfasi en el dèficit, la discapacitat, que en les possibilitats. Invertim molt de temps en insistir en els error, i ens oblidem que és una part molt poc important en la història de vida d'una persona. Sens dubte, és important saber allò que un no pot fer, tenir una idea de les limitacions, però és molt més important saber en què podem ser bons. 


Dit d'una altra manera, no s'ha de confondre la persona amb les seves condicions fisiològiques, orgàniques. Una persona no és un cos, una persona té un cos. I l'interessant és que en fa cadascú del cos que té, com habita cadascú el seu propi cos. Una paràlisi cerebral, un síndrome de Down, condicionen moltes coses, sens dubte: autonomia, moviment, funcions cognitives, etc., però també és un fet que per a cadascun i sobretot per al seu entorn més proper pot tenir les respostes més variades i particulars.
Una aposta pel desig 
De fet cada persona amb una discapacitat experimenta la seva vida d'una manera singular. Diguem-ho clarament, el terme discapacitat és un terme pràctic per l'aparell administratiu, per estructurar l'acompanyament d'aquestes persones, però és important no oblidar el seu efecte discriminatori i segregatiu a nivell social. Una altra cosa seria tenir-los en compte a partir de la seva diferència i de les seves dificultats, un per un.

Enlloc de compassió i empatia, enlloc de donar-los una vida pensada per la societat, podríem voler entendre la seva mirada del món i descobrir les seves vides. si, falta canviar la forma de mirar la discapacitat, fer accessible enlloc d'assistir, donant lloc a les capacitats d'aquestes persones. perquè és lamentable que una paraula pugui arribar a amagar el ser d'aquestes persones. 

Josep Sanahuja. Psicòleg clínic. Psicoanalista. Professor d'intervenció sociocomunitària
* Intervenció a la Jornada d'integració, celebrada el 16 de juny de 2013 a Montbrió del Camp, organitzada per l'associació Down Tarragona

martes, 2 de julio de 2013

Temps de crear, inventar, de resoldre.....jugant.

http://www.rtve.es/television/20111114/videojuegos-curan/475300.shtm

Videojuegos que curan

  • Jugar no es sólo una actividad lúdica sino que estimula el desarrollo social, emocional y cognitivo
  • Un niño que ha jugado en la infancia será un adulto que sabrá resolver sus conflictos
Los educadores aseguran que los niños dedican cada vez menos tiempo a jugar. Ocupan la mayoría de su tiempo en actividades extraescolares como el inglés o las matemáticas donde fomentar su capacidad intelectual. Buscan distracción en la televisión o los videojuegos.
Pero abandonan el juego en el que tienen que imaginar y que sirve para madurar emocionalmente. Jugar no es sólo una actividad lúdica sino que estimula el desarrollosocial, emocional y cognitivo. Un niño que ha jugado en la infancia será un adulto que sabrá resolver sus conflictos.
La falta de oportunidades para jugar puede impedir que un niño crezca integrado y feliz. Psicólogos educadoresse interesan cada vez más por el juego. Hemos ido demasiado lejos en la dirección de enseñar a los niños únicamente a competir. ¿Y los adultos?, ¿también deberíamos recuperar el placer de jugar? ¿Cómo nos beneficia jugar?
Jugar también cura. Los videojuegos, a pesar de la fama que tienen como aisladores, pueden tener un uso terapéutico. El Hospital de Bellvitge de Barcelona ha desarrollado el primer videojuego del mundo para tratarbulímicos y ludópatas.  Lo hablamos con los psicólogosFernando Fernández y Susana Jiménez. La neurólogaMaría Pastor nos desvela cómo los juegos pueden activar nuestra mente. Los psicólogos Vicenç Arnaiz Cristina Ramírez nos detallan los beneficios del juego imaginativo, y la especialista en integración sensorial Bárbara Viader, nos descubre qué juegos favorecen el desarrollo de los niños.

Y además en este programa hablamos de:

Las “bebés” chimpancé también juegan a las muñecas; el juego es fundamental para la supervivencia en animales sociales con comportamientos complejos;Watson, un ordenador, ha ganado a los mejores concursantes humanos de Jeopardy!; el juego más antiguo data de hace más de 4.500 años; el sensor Kinect fue diseñado para reconocer los movimientos del cuerpo en un videojuego; el primer videojuego.

Videojuegos que curan, en la red:

Página oficial del Centro de Estimulación Infantil de Barcelona (CEIB) donde se enseña a los niños a jugar desde la imaginación y la libertad para inventar. Este espacio terapéutico pretende favorecer el desarrollo de niños con alguna dificultad en su proceso madurativo. Sus terapeutas emplean el juego como forma de estimulación infantil.

Contar es algo más que memorizar y recitar los números por orden, es un proceso que requiere de un tipo de pensamiento lógico. Este artículo da algunas claves para enseñar a contar a los más pequeños
En esta web podrás conocer un estudio de un grupo de investigadores de las Universidades de Indiana y Rutgers que han diseñado un sistema metodológico de ejercicios que podrían ser útiles para la rehabilitación de la mano de niños y adolescentes con parálisis cerebral.

La Universidad Rey Juan Carlos de Madrid ha puesto en marcha una novedosa terapia de rehabilitación para enfermos de esclerosis múltiple. Gracias a los videojuegos estos enfermos han recuperado el control del cuerpo y han sido capaces de no perder el equilibrio, así como saltar y caer de pie.


‘Playmancer’, un videojuego aplicado en tratamientos de trastornos impulsivos, como los de la conducta alimentaria (bulimia nerviosa y trastorno por atracón) y la ludopatía, ha logrado el Premio al Mejor Serious Game Europeo en la categoría de Salud en el Fun & Serious Game Festival.

La importancia del juego en el desarrollo” es un artículo del psicopedagogo Marc Giner Llenas donde se refiere a la importancia del juego en el desarrollo de los niños. Para él, el juego en la infancia es algo clave para el desarrollo de muchas habilidades del menor, para el fortalecimiento de los vínculos afectivos y para crear una primera base para la comunicación. l

viernes, 28 de junio de 2013

Temps de pares amb 100 llenguatges...

LOS 100 LENGUAJES DEL NIÑO (....y de sus padres)

Loris Malaguzzi, fundador de la filosofía Reggio Emilia, reconoce que el niño puede interpretar el mundo y
expresarse en más de cien maneras

El niño está hecho de cien.
El niño tiene cien lenguas,
cien manos, cien pensamientos,
cien maneras de pensar, de jugar y de hablar,
cien siempre cien,
maneras de escuchar,
de sorprenderse, de amar,
cien alegrías para cantar y entende
cien mundos que descubrir,
cien mundos que inventar,
cien mundos que soñar.
El niño tiene cien lenguas
(y además de cien, cien más)
pero le roban noventa y nueve.
La escuela y la cultura
le separan la cabeza del cuerpo
Le dicen:
que debe pensar sin manos,
actuar sin cabeza,
escuchar y no hablar,
entender sin alegría,
amar y sorprenderse
sólo en Pascua y en Navidad.
Le dicen:
que descubra el mundo que ya existe
y de cien le roban noventa y nueve.
Le dicen:
que el juego y el trabajo,
la realidad y la fantasía
la ciencia y la imaginación,
el cielo y la tierra,
la razón y el sueño,
son cosas que no van juntas.
Y le dicen:
que el cien no existe
El niño dice:
“EL CIEN EXISTE”.

Loris Malaguzzi
Fundador de la filosofía Reggio Emilia

Esta entrada  del blog está especialmente dedicada a los padres, madres, las familias de Astafanias
Yo creo que los padres de los niños también tienen 100 lenguajes .Cuando además esos  padres y madres convocados por las circunstancias de los acontecimientos han tenido que buscar entre otras lenguas y lenguajes en el camino que los conduce y comunica  con el planeta de sus hijos, pues en esos casos nos encontramos  con adultos que expresan su creatividad, desarrollan  su arte , que  como dice la canción son padres que "saben abrir la puerta para ir a jugar"....Por todo eso cabe preguntarse  como dice otra canción  " ¿no son ellos adorables?".

domingo, 23 de junio de 2013

Temps d'especialistes...

Academia de especialistas es un corto de animación creado por el mismo equipo de El viaje de María y responsable también de las partes de animación en el documental de María y yo. Hemos trabajado durante un año entero 
dándole vueltas a la idea de hacer un corto que fuera comprendido y disfrutado por todos, pero mi primer objetivo, señala Gallardo, eran los padres de personas con Trastorno del Espectro Autista.




En palabras de Miguel Gallardo, es una pequeña historia para que todos nos sintamos orgullosos de nuestros hijos por pequeña o aparentemente inútil que sea su habilidad a ojos de la sociedad, nosotros sabemos la importancia que tienen. Después de mucho tiempo de hablar sólo de discapacidades, 
minusvalías y deficiencias psíquicas o físicas, mi intención era hablarles a los padres de habilidades, de las habilidades de nuestros hijos y de cómo suplen sus problemas con imaginación e inteligencia, no siempre bien comprendida


Por su parte, Manuel Gimeno, director de la Fundación Orange, detalla que el cortometraje enfatiza el tema de la mirada, una mirada única de cada persona con autismo, que debe ser comprendida, aceptada y que engrandece nuestra visión del mundo.

Personalmente pasar por esta experiencia compartida con maestros de educación especial, ha sido un placer.  Desde la luna.

                                    Tarde de CRE-ACCIÓN!


Rostros y cerebros diferentes con un único objetivo: hacer de las aulas un mundo más inclusivo y justo con oportunidades para todos

viernes, 21 de junio de 2013

Temps de formacions...Un any més.

Formar famílies , al meu parer, vull dir escoltar-les, acompanyar-les,empatizar.


Formar educadores té a veure amb obrir finestres, creuar ponts perquè al seu torn elles puguin seguir obrint portes per les quals molts nens podran passar.


Acompanyar-les en altres formes d'aprendre, passant per la pròpia experiència això que algú va dir : “Oblido el que escolto. Recordo el que veig. Aprenc el que faig”








Si escucho, olvido; 

 si veoaprendo

pero 

si lo hago, lo 

entiendo.

martes, 14 de mayo de 2013

Petits Grans Llibres




Inventando e inventándose a sí mismo con sus libros, sus lecturas y sus dibujos, desarrollando la imaginación y la fantasía, los niños y niñas comienzan a participar en la tarea colectiva de descifrar pero también de reinterpretar y de transformar el mundo.En este movimiento de vaivén entre lo dado y lo posible podría ubicarse el lugar de la educación.

Después de la magia y el cóctel de emociones que dejaron el Petits Grans Llibres  y el Institut de la Infància  viene a "cuento"  lo que dice Harold Bloom:



 "Un niño con sus libros es, para mí, la verdadera imagen de una felicidad potencial, de algo que siempre está a punto de ser.Un niño con talento, utilizará una historia o un poema maravilloso para crearse un compañero.Ese amigo invisible no es una fantasmagoría malsana, sino una mente que aprende a ejercitar todas sus facultades.Quizá, es también ese momento misterioso en que nace un nuevo poeta, un nuevo narrador"
 Petit, Gran video: http://tv.cugat.cat/TVRVideo/TVRCugat.html?ir=2962

sábado, 2 de marzo de 2013

Temps d'una altra mirada de la discapacitat


Otra mirada de la discapacidad. Kristell Jeannot (Marsella)


 Me lo traigo de otro blog, por asociación libre  después de ver un documental "acustuflante" y  de reuniones con asociaciones de padres y madres , porque me viene como anillo al dedo para dejar entender algo que resuena en mi dentro de este campo de las capacidades  diferentes, discapacidades ...

  Alguien cercano a mí es discapacitado, discapacitado psíquico.(1) Durante veinte años he vivido a su lado y he podido constatar cómo lo miraban en los lugares públicos, cómo se comportaban con él. He podido leer el asco en la caras de algunos transeúntes, y también el miedo, de algunos que se apartaban, lejos, para no rozarse con mi hermano, ¡como temiendo contaminarse! Y siempre, la mirada, la mirada inocente, impidiendo el anonimato tranquilizador de la identificación entre iguales de una misma sociedad, la mirada atraída por la diferencia física de mi hermano, en silla de ruedas, sentado en una concha.
¡Vemos tan pocas personas discapacitadas por las calles! Es cierto que muchas están en centros especializados. Están allí alojadas, alimentadas y entretenidas con actividades in situ, entonces, ¿por qué salir? Es cierto que las personas discapacitadas están poco incluso nada presentes en los órganos que representan nuestra sociedad, como por ejemplo en la televisión. Pero nuestra sociedad se adhiere durante la jornada del Téléthón, donde se reúne gente y personas en sillas de ruedas. Es lamentable que el significante “discapacitado”, por sí solo, llegue a esconder el ser de esas personas.Junto a mi hermano, ante ciertas miradas, sentía cólera y ganas de no quedarme allí, de hablarles de la vida de mi hermano, de preguntarles qué era lo que les daba miedo, porque de lo que se trata es que la diferencia, incluso lo desconocido, da miedo. Quizás esos transeúntes se enfrentaban a la castración encarnada, a la condición humana en suma, frágil, pudiendo estropearse o romperse en un encuentro contingente con lo real. Lo propio del Hombre es no querer saber nada de su condición mortal. Eso se llama represión. ¡Esconda ese discapacitado que no soporto ver! 
De hecho, mi hermano, cuando creció, atravesó un periodo en el que no quería salir, o cuando salía, bajaba la cabeza. Le daba vergüenza. Estaba triste. Sostenido por sus allegados, atravesó esta fase. Él ignora las miradas, esas miradas que interpretaban su estado sin conocerlo.Lo real de su discapacidad se incrementa con la interpretación de su situación que le devuelve la sociedad, a través de su mirada, y su manera —hablo en general— de definir sus prioridades, de hacerse cargo de personas con discapacidad: asistir, más bien que volver accesible. Sí, hace falta cambiar la forma de mirar la discapacidad, privilegiando las capacidades de esas personas.Me enfrenté con él a las dificultades, a los callejones sin salida que supone simplemente circular por la ciudad, por una gran ciudad, quiero decir. Lo real, mi hermano lo vive a diario, empieza desde que se despierta: no puede levantarse solo, ir al baño solo, comer solo. Necesita otra persona, un ayudante, para vivir. No me he ocupado físicamente de mi hermano, yo era su hermana, pero con motivo de mis estudios, trabajé como asistente en la Asociación de Paralíticos de Francia.Como profesional constaté tres puntos importantes:- El duelo imposible, frente a un funcionamiento ideal del cuerpo difundido por nuestra norma social.- La insoportable dependencia del Otro. Yo me preguntaba sobre la mejor manera de dar independencia a esas personas que yo acompañaba. Una cuestión crucial, inscrita en el corazón mismo de la constitución subjetiva del sujeto en el proceso de alienación-separación. Un sujeto, para existir, debe, después de ser fijado al Otro,(2) separarse, o más precisamente, subjetivar su vida. En una situación común, eso no va de suyo, mirad el periodo de la adolescencia, pero en una situación de dependencia de facto del Otro, la cuestión está del lado de la posibilidad de un pasaje de la condición de ser el “objeto” asistido del Otro, a ser un sujeto, un sujeto que es y que tiene, que puede ser productivo, llegado el caso. Hago referencia aquí a la dimensión del tener, cualidad altamente investida en nuestra sociedad.- El riesgo de que el sujeto se deslice hacia una mayor dependencia de loa que ya tiene, recubriendo una carencia afectiva, una necesidad afectiva del Otro, que se manifiesta del lado de una demanda de asistencia, de personas frecuentemente aisladas socialmente.Por otro lado soy psicóloga, trabajaba en un dispositivo del Consejo General llamado “Acceso a la ayuda psicológica para las personas en situación de precariedad” en el que a menudo acompañaba a adultos psicóticos, a veces reconocidos como discapacitados. Igualmente trabajé en lo que en su época se llamaba un CATTP, en los servicios de psiquiatría, y hoy día acompaño en mi práctica clínica, en una entidad y en mi práctica clínica liberal, a niños y adolescentes autistas, psicóticos, o que presentan un retraso mental, calificados también con el término “discapacitado”.En cuanto a lo que concierne a los padres de niños discapacitados, podemos señalar dos acogidas diferentes:- El alivio de ser reconocidos por el Otro social en sus dificultades. Por eso, los padres en el IME, se les reconoce sus límites y sus dificultades para cuidar de sus hijos. A continuación de esta nominación, sus hijos son identificados por el Otro social, apoyados por estructuras especializadas y reciben las ayudas financieras necesarias para la vida diaria. No hay que olvidar, en efecto, los negocios ligados a la discapacidad: el coste adicional del material (sillas, protecciones urinarias, adaptación de la vivienda y del vehículo, etc.), que va mas allá de la incapacidad de atender sus necesidades;- La vergüenza y el rechazo, cuando se anuncia esta nominación, por parte de los padres y de los niños que he recibido o he acompañado, en el marco de una discapacidad psíquica. Esto excede el simple no reconocimiento de la dificultad. Ellos testimonian del aspecto “peyorativo” del término —que reciben como tal, incluso de su incomprensión del sentido de este término. El término “discapacidad” viene del Otro, es un término “universalizante”, un significante-amo, como se llama en psicoanálisis, que recubre una multitud de dificultades singulares, y que resulta necesario para el sujeto “subjetivarlo”, encontrarle una definición personal, asociada a eso que él experimenta como “su” dificultad.Cada persona con una discapacidad va a experimentar su vida, su cuerpo, de manera singular. Es importante no ignorar el poder de un significante, que nombra, un estado, un ser, que lo representa, pero que envuelve también lo que esta afectado. El término factual de “discapacidad” es práctico para el aparato burocrático, para estructurar el acompañamiento de esas personas, pero es importante no olvidar su efecto segregativo en la sociedad que hace difícil la invención de su identidad para los sujetos llamados “discapacitados”. ¿Cómo quieren ser presentados, con qué significantes quieren ser percibidos? Otra manera distinta, sería aprehenderles bajo la luz de la diferencia, y de las dificultades, tomadas uno por uno.En vez de sentir piedad y empatía, en vez de darles una vida pensada por la sociedad, quisiera que pusiéramos de una vez, todos nuestros bártulos, en pos de entender sumirada del mundo y descubrir sus ideas, para que ese mundo, dónde les volvemos impotentes, pueda devenir el mundo de todos.

Notas.(1) Tiene una discapacidad cerebral motora, a consecuencia de un accidente en el nacimiento. 
(2) Por ejemplo, pues eso no va de suyo: el sujeto autista es un sujeto que no ha sido fijado al Otro. Se mantiene a distancia del Otro, con su cuerpo, rechazando a veces ser tocado, y con su lengua, quedando a veces mudo.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Temps de Tonucci (Frato)...

 Tiempo de estar solos, tiempo de jugar, tiempo de experiencias.
"La gente ve los monumentos y no ve/imagina los cimientos".
En la niñez están los cimientos.



Francesco Tonucci visita l'Escola dels Encants from DIVERSA Audiovisual on Vimeo.

sábado, 16 de febrero de 2013

Temps de diàlegs...(Maria Montessori)


La Dra. Montessori me citó en un lúgubre pasaje de las afueras de Roma, ciudad algo inhóspita por estos años, y especialmente para mí que llegué por medios poco habituales. Para ambos prometía ser un encuentro extraño: dos seres del mismo mundo, pero a la vez de mundos diferentes, pues el tiempo que nos separaba haría de esta conversación quién sabe qué. ¿Un imposible? ¿Un fascinante desafío?
Cuando nos encontramos, caminamos por unas veredas llenas de meandros y cruzamos calles inverosímiles escapando a la visibilidad de las ochavas con un taconeo nervioso.
En esos primeros momentos ella me habló vagamente de su adolescencia, de las negativas de su padre a permitirle seguir la carrera médica y de cómo se resistió a convertirse en una maestra, como se lo dictaba el mandato familiar, y fue la primera médica italiana de la historia. “Rara paradoja”, observé balbuceando un pésimo italiano que ella supo perdonar, “que sin embargo se haya terminado dedicando a la educación”. Me miró con una sonrisa amarga: “mi mérito no es haber querido desafiar a mis padres, sino haber querido desafiar a la escuela”, y agregó, deteniéndose frente a la vidriera de una oscura taberna: “venga, entremos...”.

Doctora Montessori, gracias por su amabilidad al conceder esta entrevista a Antes de Ayer. Quisiera comenzar, puesto que esta web está dedicada a la infancia, preguntándole por su concepción del niño.

Muy bien. Comencemos diciendo que el niño es una abstracción filosófica inexistente. En las escuelas hemos tenido hasta ahora como principio de justicia la uniformidad niveladora de los escolares. Una igualdad abstracta que lleva a todas las individualidades infantiles hacia un tipo que no puede ser llamado ideal porque no representa un ejemplo de perfección...

¿Quiere decir que el niño es en realidad una “construcción”, una idea de los adultos?

No, no, todo lo contrario. Se ve que usted piensa desde su siglo... Mi idea es otra. Cuando se dice que el padre y la madre “construyen” los hijos se repite una expresión inexacta. Es preciso decir que el hombre ha sido construido por el niño, éste es el padre del hombre.
El bien o el mal del hombre maduro tienen relación muy estrecha con la vida del niño, que fue origen. Es sobre el niño que caerán y se grabarán todos nuestros errores y es el niño el que escogerá los frutos de manera indeleble. Nosotros moriremos, pero nuestros hijos sufrirán las consecuencias del mal que habrá deformado su alma para siempre.
El ciclo es continuo y no se puede interrumpir. Tocar al niño es tocar el punto más sensible de un todo que tiene sus raíces en el mas lejano pasado y que se dirige hacia el infinito porvenir. Tocar al niño, es tocar el punto más delicado y vital en el que todo puede decidirse y renovarse, donde todo es vida, donde se hallan encerrados los secretos del alma, porque, allí se elabora la creación del hombre.
Trabajar conscientemente para el niño e ir hasta el fin con la intención prodigiosa de salvarlo, equivaldría a conquistar el secreto de la humanidad, como fueron conquistados tantos ocultamientos de la naturaleza exterior.

Me da la sensación de que usted cree que el niño está subvalorado... que no se reconoce en él una trascendencia...

“Ceguera” sería la palabra, en mi opinión. Y la ceguera impresionante del adulto, su insensibilidad hacia sus hijos —frutos de su propia vida— tienen, ciertamente, lastres que se han extendido a través de generaciones. El adulto que ama al niño, pero que lo desprecia inconscientemente, provoca en éste un sufrimiento secreto, espejo de nuestros errores y advertencia para nuestra conducta. Todo ello revela un conflicto universal, inconsciente.

Después de treinta años de estudios, lo consideramos como el ser humano olvidado por la sociedad y más aún por aquellos que le otorgan y conservan la vida. ¿Qué es el niño? Es el estorbo constante del adulto, absorbido y fatigado por ocupaciones cada vez más exigentes. No hay sitio para el niño en la casa, cada día más reducida, de la ciudad moderna, donde las familias se acumulan. No hay lugar para él en las calles, porque los vehículos se multiplican y las aceras se hallan llenas de gente que tiene prisa. Los adultos, cuando las ocupaciones los absorben, carecen de tiempo para ocuparse del niño. El padre y la madre trabajan fuera de la casa y cuando no lo hacen, la miseria los oprime y arrastra al niño junto con los adultos. Hasta en las mejores situaciones, el niño es abandonado en su habitación, en manos de gente extraña pagada para que se ocupe de él; además se le prohíbe la entrada a la parte de la casa destinada a los padres. No hay refugio alguno donde el niño pueda sentir que es comprendido, donde pueda ejercer su actividad. Es preciso que permanezca quieto, que se calle, que no toque nada, pues nada le pertenece. Todo es propiedad inviolable del adulto, prohibida al niño. ¿Dónde están sus cosas? No posee ninguna. Hasta hace algunas decenas de años, ni siquiera existían sillas especiales para ellos. De ello se derivó aquella famosa expresión —que en la actualidad sólo tiene sentido metafórico—: “Te he tenido sobre mis rodillas cuando eras pequeñuelo” o “Aprendiste esto sobre el regazo de tu mamá”.

Creo que se sorprendería si conociera a los niños de donde yo vengo. Hace poco entrevistamos a un especialista que sostenía la tesis de que una revolucionaria inversión en esta “ceguera” a la que usted se refiere constituye la clave para entender nuestra sociedad.

Es claro que usted y yo vivimos tiempos distintos... aquí no ha pasado nada de eso. Cuando el niño se sentaba sobre los muebles paternos o en el suelo, era reñido; si se sentaba sobre los peldaños de la escalera era castigado; para que pudiese sentarse, era preciso que un adulto se dignara tomarlo sobre sus rodillas. He aquí la situación del niño que vive en el ambiente del adulto: es un perturbador que busca y nada encuentra para él, que penetra en un lugar y es expulsado.

Un alienado...

Digamos que su posición es como la del hombre sin derechos civiles y sin ambiente propio: un extrasocial a quien todo el mundo puede tratar sin respeto alguno, insultar, azotar y castigar, ejerciendo un derecho recibido de la naturaleza: el derecho del adulto.
Por un fenómeno psíquico misterioso, el adulto se olvidó de preparar un ambiente adecuado para su hijo. En la organización social descuidó a su hijo; en la elaboración de leyes sucesivas dejó sin leyes a su propio heredero y, por consiguiente, fuera de la ley. Lo abandonó sin dirección al instinto de tiranía que existe en el fondo del corazón de todo adulto. Esto es lo que encuentra el niño que llega al mundo con su aporte de nuevas energías, que debiera ser como el soplo regenerador que, de generación en generación, rechaza los gases asfixiantes acumulados durante una vida humana llena de errores.

Me está sugiriendo un panorama poco menos que nefasto... ¿Usted cree que el hombre es en esencia “malo”?

No, yo no diría eso. Mas bien lo contrario, recuerdo por ejemplo las opiniones y críticas que llegaron de todas partes: de filósofos, pedagogos y personas comunes ante el éxito de mis modelos de enseñanza. Me decían, cuando hice leer y escribir a niños de cuatro años: “¿Cómo puede ser tan optimista acerca de la naturaleza humana?”. Como verá, esto remite al lado opuesto de su pregunta.
Pero la gran lucha, que no ha terminado, proviene de los filósofos y de los religiosos, que atribuían los hechos, que fueron atestiguados por tantas personas, a opiniones mías. Para algunos, era una admiradora de Rousseau que creía, con él, que “todo es bueno en el hombre pero que todo se pierde en contacto con la sociedad”, y había realizado en las escuelas una especie de romance, como Rousseau lo había hecho en un libro.
Ni aun discutiendo conmigo se podía llegar a una explicación clara o convincente. Una persona conocida escribió en un diario muy serio: “la Montessori es una pobre filósofa”. Para los religiosos, yo estaba contra la fe y muchos se me acercaron para explicarme el hecho del “pecado original”. Se puede imaginar qué podían pensar los calvinistas o, en general, los protestantes, convencidos de la maldad innata del hombre.

Entonces ¿cómo cree usted que llega a tener lugar esta suerte de olvido cruel hacia el niño?

Es algo mas sutil. En los innumerables volúmenes sobre la historia de los hombres, nunca aparece el niño. Nunca se lo toma en cuenta en la política, en la organización social, en la guerra... El adulto habla como si existiera solamente él, y el niño sólo forma parte de la vida privada. Es un objeto que significa deberes y sacrificios para los adultos, y por lo tanto merece castigos cuando molesta.
Soñando con un paraíso terrestre en el mundo futuro, el adulto imagina solamente a Adán, Eva y la serpiente. En el paraíso terrenal no existe el niño. Y el hecho de que pueda provenir del niño una ayuda, una luz, una enseñanza, una nueva visión no ha entrado todavía en la mentalidad social.

En mi tiempo se ha comenzado a recuperar el sentido de lo privado en la historia, y no sólo en relación a la infancia, sino también al lugar de hombres y mujeres en la historia. ¡Usted misma es un buen ejemplo de eso...! Si pudiera usted conocer la obra de Phillipe Ariès estaría encantada... o al menos tendría más esperanzas.

No, no crea, si yo de hecho tengo esperanzas. Creo que estamos ahora en el umbral de una nueva época; aquélla en que será preciso trabajar para dos humanidades distintas: la del adulto y la del niño. Y vamos hacia una civilización que deberá preparar dos ambientes sociales, dos mundos distintos, el del adulto y el del niño.
Ha llegado la hora del niño. Se plantea, pues, una cuestión social importante, con todo su poder: la cuestión social del niño.

¿Qué alcance cree que tendrá este movimiento, pensando por ejemplo en un futuro muy lejano, digamos en el año 2000?

No se burle, venir del futuro no le da derecho... No hay dudas del alcance de un movimiento social en favor del niño; tiene una importancia inmensa para la sociedad, para la civilización, para toda la humanidad. Ha aparecido un impulso real y universal, que representa una reforma social a nuestro alrededor. Si esta reforma es considerable, y anuncia nuevos tiempos y una nueva era de esta civilización, somos los últimos sobrevivientes de una época, ya caduca, en la que los hombres sólo se preocupaban en construir un ambiente cómodo para sí, un ambiente para la humanidad adulta.

La cuestión social del niño penetra con sus raíces en la vida interior; se extiende hacia nosotros, los adultos, para sacudir nuestra conciencia y renovarnos. El niño no es un extraño que el adulto puede sólo considerar desde el exterior, con criterios objetivos. El niño es la parte más importante de la vida del adulto. Es el constructor del adulto.

Y a qué causas atribuye usted este nuevo movimiento?

Creo que no ha sido organizado ni dirigido por ningún iniciador. Ha brotado como una evolución natural en una tierra volcánica, donde espontáneamente se desprenden llamas dispersas por todas partes. Así nacen los grandes movimientos. Sin duda alguna, la ciencia contribuyó a ello; se la puede considerar como la iniciadora del movimiento social del niño. La higiene comenzó a combatir la mortalidad infantil, seguidamente demostró que el niño era víctima del trato escolar, un mártir desconocido, un condenado perpetuo durante su infancia, pues terminado el estado infantil, acaba también la época de la escuela.

Muchos reformadores actuales tienen en cuenta al niño; en la urbanización de las ciudades se le construyen parques; en la construcción de plazas y jardines se reservan lugares para juegos infantiles; en la organización de teatros se piensa en los espectáculos para, niños; se editan periódicos y libros infantiles, se organizan viajes para niños y hasta en las esferas industriales, los fabricantes piensan en los niños, construyendo para ellos muebles y vajillas. Desarrollada la organización consciente de clases, se procura organizar a los niños, dándoles el sentimiento de disciplina social y de la dignidad que deriva del individuo, como ocurre en ciertas organizaciones infantiles tales como los boy-scouts y las “repúblicas para niños”.

Este movimiento actuaría como una positiva revolución...

Principalmente positiva, pero no sólo positiva...los deformadores políticos, revolucionarios de nuestro tiempo, se apoderan del niño para que sea un instrumento dócil de sus futuras intenciones. Por todos lados, lo mismo para el bien que para el mal, pero ya sea con la finalidad de ayudarlos o con el objetivo interesado de servirse de él como instrumento, el niño está ahora presente. Ha nacido como individuo social. Es fuerte y penetra en todos lados. Ya no es únicamente un miembro de la familia; ya no aquél que el domingo, con sus vestidos de fiesta, se paseaba dócilmente de la mano del padre.

Quisiera volver sobre algo que dijo usted hace un momento. ¿Cree usted que la escuela maltrata a los niños?

¿Usted me hace preguntas sensacionalistas a propósito? ¿En qué periódico dijo que se publicará esta entrevista? Bah, no importa. Se lo ilustraré con un ejemplo. Un día, un grupo de maestros ingleses protestó públicamente; decían que ellos se retirarían de la profesión si se abolían los castigos, porque no podrían enseñar sin la existencia de los mismos.
¡Los castigos! No me había dado cuenta que los castigos eran una institución indispensable para dominar la vida de toda la humanidad infantil. Todos los hombres crecieron bajo esa humillación.
Acerca de los castigos, la Liga de las Naciones realizó una encuesta en Ginebra y el Instituto J. J. Rousseau organizó otra en nombre de la New Education Fellowship. Se preguntó en las escuelas públicas y privadas “qué clase de castigos usaban para educar a los niños”. Resulta curioso que en vez de ofenderse por una encuesta indiscreta, todos se apresuraron a dar su información y algunas instituciones parecían orgullosas de sus métodos de castigo. Algunos dijeron, por ejemplo, que prohibían el castigo inmediato para que no fuera aplicado en un momento de ira; pero anotaban cuidadosamente las faltas y aplicaban luego la pena merecida durante toda la semana. Algunas familias expresaron que mandaban a sus niños a la cama sin cenar. Era un castigo "no violento".

No cabe la menor duda de que el castigo violento era el más común: bofetadas, insultos, palos, prisión, terribles temores imaginarios. La lista llegada a la Liga de las Naciones era la continuación, en nuestro siglo, de la sabiduría salomónica: “Aquél que no usa el bastón con su hijo, es un mal padre, porque lo condena al infierno”
En Londres pude comprar látigos que se vendían en manojos y que aún eran usados por los maestros, aunque la costumbre viniese del pasado.

Más allá de coincidir con su condena al castigo físico, entiendo que usted tal vez se refería a otro tipo de maltrato.

Si, también. Pensemos en la situación del aula: si la maestra se ha equivocado al juzgar las actitudes de sus alumnos, ellos son demasiado débiles para escapar a su opresión, están perdidos, ninguno podrá ya sustraerse a la tiranía como podía suceder en las clases de antaño con la fuga de la atención. Entonces, la maestra hablaba a muchos niños presentes, pero ausentes en su espíritu. Y ahora, en la lucha de opresiones entre el adulto y el niño, la maestra se halla más armada, la lucha se ha vuelto más encarnizada gracias al descubrimiento de instrumentos pedagógicos más destructores. Del mismo modo que ha progresado la guerra entre los hombres con sus medios de destrucción en el campo de batalla.

Es usted muy crítica con la escuela...

Debo serlo. La escuela es el ambiente social creado para los niños. Sin embargo es fácil reconocer en ella los signos de que la persona para la que fue destinada no le dio su propia contribución.
Hasta ahora hemos querido dominar a los niños exteriormente por medio del látigo en vez de tratar de someterlos como seres humanos, con una guía interior. Es por ello que han pasado por nuestro lado sin que los supiésemos conocer.

Por otro lado está el tema social: ¡Es inútil reformar la escuela y los métodos si a esta escuela y a estos métodos escapan los que, para la defensa social, están más necesitados de ellos! Cualquier método sirve para hacer útil y moral a un individuo sano y normal. La reforma que se impone es la de la escuela y la pedagogía, una reforma que nos conduzca a proteger en su desarrollo a todos los niños, incluso a los que se muestran refractarios al ambiente de la vida social.

¿La educación de los más pequeños debe, según lo que acaba usted de decir “acompañar el desarrollo”? Le parecerá tal vez algo extravagante, pero es una discusión de mi tiempo: ¿enseñar, cuidar, acompañar el desarrollo...?

No, no me parece extravagante. Es evidente que la palabra educar no se utiliza en el sentido de enseñar sino de facilitar el desarrollo psíquico del niño.

¿Quiere decir que está todo dado? ¿que el medio ambiente no incide en el desarrollo?

El factor ambiente es indudablemente secundario en los fenómenos de la vida. Puede modificar, ayudar, o destruir, pero nunca crear. Los orígenes del desarrollo son interiores, el niño no crece porque se nutre, porque respira, o se encuentra en aptas condiciones de clima. Crece porque la vida potencial que hay en él se desarrolla, se actualiza, porque el germen fecundo de donde proviene su vida se desarrolla según el destino biológico que le ha fijado la herencia.

Una gran misión dirige al niño, la de crecer y devenir hombre. Como él es inconsciente de su misión y de sus necesidades internas, y los adultos están bien lejos de la posibilidad de interpretarlas, se han creado alrededor de los niños, en la vida de familia y en la escuela, muchas circunstancias equívocas, que obstaculizan la expansión de la vida infantil. Es necesario remover todo cuanto sea posible estas circunstancias, estudiando con mayor profundidad las necesidades íntimas y ocultas de la primera infancia para corresponder así con nuestra ayuda, a liberar al niño.

En otro viaje de éstos le voy a presentar a un psicólogo soviético a quien le encantaría discutir esta cuestión con usted

No se haga el vivo, que no vino a la antigua Grecia, sino sólo unas décadas para atrás. Yo ya conozco a Vigotski... si es que a él se refiere.

Perdón, no quise ofenderla... Si le parece bien, hablemos de su método.

Si, mejor. Además es necesario dar una guía sobre la orientación que tiene nuestro trabajo. Refiriéndose a las llamadas “escuelas Montessori” y “método Montessori” hay contradicciones, dificultades e incertidumbres.
Si se aboliera no sólo el nombre, sino el término “método”, sustituido por otra indicación y hablásemos de una ayuda para que la personalidad humana pueda conquistar su independencia, de un medio para liberarla de antiguos prejuicios acerca de la educación, entonces todo se aclararía. Es la personalidad humana, y no un método de educación lo que debe considerarse. Es la defensa del niño, el reconocimiento científico de su naturaleza, la proclamación social de sus derechos lo que debe sustituir a los inarticulados modos de concebir la educación.

Si le parece bien, centrémonos en algún aspecto específico. Usted mencionó antes, por ejemplo, la lectoescritura.

¿Qué es eso?

Quiero decir que usted hizo referencia a un modo original de enseñar a leer y escribir

Ah, por supuesto. Para recordar cómo comenzó nuestro estudio tenemos que remontarnos a muchos años atrás, cuando un grupo de niños de 4 años reveló un fenómeno inesperado que causó gran sorpresa y que se denominó “la explosión de la escritura”. Algunos niños, comenzaron a escribir espontáneamente y este hecho se propagó a un gran número de niños. Llenaron pisos y paredes con su escritura incontenible y aprendieron a leer distintos tipos de escritura: mayúsculas y minúsculas, cursivas e imprentas, y finalmente escrituras artísticas y góticas.

Era una especie de milagro. Sin embargo ¿cuál fue la reacción de los científicos de la época? No fue atribuido a un hecho psíquico, sino a un método de educación. No se podían aunar escritura y naturaleza, la escritura debía ser la consecuencia de una paciente e ingrata preparación, el recuerdo de áridos esfuerzos y de penas soportadas en la escuela. De castigos y tormentos impuestos por alguien que no fuese analfabeto. Debía ser verdaderamente maravilloso ese método que había obtenido resultados tan brillantes en una mente tan temprana.

Eso debe haberla puesto a usted en una posición de autoridad

No tanto...Cuando los científicos extranjeros vinieron a conocer este supuesto maravilloso método, yo no tenía para mostrarles más que las letras del abecedario separadas una de la otra, letras con forma de objetos manuales y móviles, de dimensiones mas bien grandes. Estos profesores se sintieron molestos, pensaron que me burlaba de ellos. En las altas esferas se empezó a decir que todo eso no era serio, que hablar de milagros era una mistificación. Además, al ver que en vez de libros comunes adoptábamos objetos que podían ser vendibles, temieron mezclarse en una tarea comercial.
Muchos debieron convencerse de que las letras eran allí colocadas, aisladas, y ningún maestro hacía esfuerzo para enseñar a escribir. Evidentemente los niños hacían progresos por sí solos.
Algunos pensaron que todo el secreto del “milagro” consistía en haber presentado las letras del alfabeto como objetos aislados y móviles. Parecía algo simple y genial, y se lamentaban de no haberlo pensado ellos mismos.
Los adelantos, entonces, se atribuyeron a un método de educación, incierto y discutible. Y aparecieron las críticas. Se dijo que no había que sacrificar la vida mental de los pequeños para obtener resultados inútiles, porque más tarde – a los seis años – todos podrán aprender a leer y escribir, y ya se sabe cuánto esfuerzo y sacrificio cuesta.

¿Y qué pasó entonces?

El “milagro” fue oficialmente olvidado, y no llegó a interesar a la psicología moderna. Me quedó a mí el trabajo de investigar los efectos de la psicología infantil revelados por esta experiencia. Y es que nadie mejor que yo podía aislar esos hechos reales de influencia educativa que pudieran provocarlos. Era evidente para mí que alguna energía relativa a los niños de corta edad existía allí, y se había manifestado.

¿Y cuál era, finalmente, el fundamento de ese modo de enseñar?

En el abecedario de papel esmerilado encontré la guía tan deseada por el dedo que toca las letras, de modo que no sólo la vista, sino también el tacto, se unían para enseñar el movimiento de la escritura con exacto control.

Nuestro trabajo también sorprendió en lo relativo a la llamada "disciplina", o sea el importante hecho de niños pequeños que, dejados en libertad de elegir sus propias ocupaciones, de cumplir sus ejercicios sin ser molestados, quedaban en silencio y en orden.
Ellos podían permanecer así en ausencia de la maestra. La conducta colectiva de armonía social, la cualidad de carácter, sin envidia, sin competencia, dispuesta a prestar ayuda recíproca, causaba admiración.
Eran amantes del silencio; y lo buscaban como un verdadero goce. La obediencia se desarrollaba en sucesivos grados de perfección hasta llegar a una obediencia hecha con alegría, diría con deseos de obedecer; muy similar a la de los perros, cuando su dueño arroja lejos un objeto para que ellos se lo alcancen.

Qué ocurrente comparación...¿y que hay de la maestra “obedecida”? ¿Cómo lograba que la obedecieran así?

No, usted no entiende: la maestra no intervenía para obtener este extraño fenómeno. Ello no era consecuencia directa de la educación; todo ocurría espontáneamente, porque no había enseñanzas, ni exhortaciones, ni premios, ni castigos.
Se ha establecido que la educación moral no es más que la conformación de la personalidad y que es posible erradicar los malos hábitos sin que sea necesario sermonear a los niños, castigarlos, ni siquiera darles un buen ejemplo. No hacen falta amenazas ni promesas, lo que hace falta son buenas condiciones de vida. Además de los niños a los que llaman “buenos” (léase pasivos) y los que se portan mal, hay una tercera categoría aceptada por todo el mundo. Éstos últimos gozan de excelente salud, de imaginación, saltan de una cosa a la otra, y sus padres dicen que son particularmente brillantes.

El mundo aún no está capacitado para definir lo bueno y lo malo. Todo este tiempo ha juzgado erróneamente. Para obtener disciplina hay que dar libertad. No es necesario que el adulto se convierta en guía o mentor. Sólo tiene que darle a los niños las oportunidades de trabajo que antes se les habían negado.
Al principio parecía imposible que un grupo de 40 chicos se pudiera mantener en orden trabajando dentro de una misma aula, sin ninguna maestra que los controlara, en especial si se tiene en cuenta que estos niños tenían entre tres y cinco años. Los periódicos afirmaron que de ser cierto, era maravilloso. Los visitantes se empeñaban en averiguar cuál era el truco, porque estaban seguros de que era un truco.

Sin embargo, este hecho inusitado debía tener alguna causa, ser producto de alguna influencia. Si alguien me preguntaba, yo sólo podía responder: "es la libertad", como para la explosión de la escritura había respondido: "es el abecedario móvil".

Se dice de sus métodos que dan un lugar importante al material de juego.

El material no es un nuevo medio que se pone al alcance de la antigua maestra activa para ayudarla en su tarea de instructora. Aquí se trata de un radical cambio de actividades que antes caían en la maestra, y que por medio de nuestro método, son principalmente dejadas al niño. Lo principal son los objetos, y no la enseñanza de la maestra. Como es el niño quien los usa, pasa a ser él la entidad activa.

Esto debe haber generado sorpresa...

¿Sorpresa? ¡Descreimiento, mas bien! ¿De dónde me dijo usted que venía? En el primer hogar de niños que fundé, los chicos vivían en la misma casa, una especie de conventillo situado en las inmediaciones, y uno de los descreídos fue el embajador de la Argentina, que en esa ocasión estaba en Roma. Quería ver la escuela con sus propios ojos, llegar de improviso de modo que no estuviésemos preparados para recibir visitas. Le explicó sus intenciones a la hija del primer ministro de Italia, quien le prometió que lo acompañaría y que no diría ni una palabra en la escuela.
Pero no habían tenido en cuenta que era jueves, el día en que los chicos no van a la escuela en Italia, así que la escuela estaba cerrada. Sin embargo, salió a atenderlos un niño muy pequeño y les preguntó si necesitaban algo. No tenía más de cuatro años, y los niños pobres de esa edad no suelen dirigirse a la gente rica y extranjera con esa soltura. Pero él se expresaba con total naturalidad, y cuando le dijeron que habían ido para ver la escuela y que era una lástima que estuviera cerrada, les contestó: ¡Ah, no hay problema! El portero tiene las llaves y todos los chicos viven aquí cerca, los voy a buscar.

Doctora, ha sido un enorme placer conversar con usted

Por favor, el placer fue mío. Y disculpe que ahora lo deje, pero no salgo mucho últimamente, y ya he tenido bastantes aventuras por hoy.
Por Daniel Brailovsky

Las palabras puestas en boca de María Montessori en esta entrevista literaria fueron tomadas de los textos de la autora: L´Antropología Pedagógica, El Niño, Il metodo della pedagogía científica applicato all´autoeducazione nella Casa Dei Bambini, Educazione e Pace, La Magia del Bambino, Educar para un nuevo mundo, y fragmentos de conferencias, tomados de las traducciones de Enrique Mariscal en los casos de las obras cuyos títulos se han citado en el idioma original (y de las que remitimos a las ediciones originales en la lista bibliográfica), un estudio de Britton sobre la autora donde se la cita, y reediciones actuales de sus libros que del mismo modo se especifican en la lista bibliográfica.
Aunque se han introducido detalles literarios para crear la ilusión de un diálogo (¡no es ilusión!, dirá Borges, si leer es como hablar con los muertos...) todo lo que la Dra. Montessori desarrolla aquí en lo referido a sus postulados, método y opiniones se ha tomado de sus textos literalmente. Adrede se ha omitido la especificación de a qué texto pertenece cada párrafo pues hubiera afectado la fluidez del diálogo. Dichas especificaciones pueden consultarse haciendo clic aquí


Bibliografía

Mariscal, E.: Montessori, Buenos Aires: Centro Editor de América Latina, 1968
Montessori, M.: L´Antropología Pedagógica, Milán: Vallardi, 1910
Montessori, M.:El Niño, Barcelona: Araluce, 1937
Montessori, M.: Il metodo della pedagogía científica applicato all´autoeducazione nella Casa Dei Bambini, Roma: Maglione, 1935
Montessori, M.: Educazione e Pace, Milán: Garzanti, 1953
Montessori, M.: La Magia del Bambino, Milán: Garzanti, 1949
Montessori, M.: Educar para un nuevo mundo, Buenos Aires: Errepar, 1998
Britton, L.: Jugar y aprender: el método Montessori, Buenos Aires: Paidós, 2000.
Montessori, M.: Conferencia Pronunciada en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UNLP, extractos reproducidos en: Mariscal ob. cit.) Educared

lunes, 11 de febrero de 2013

Temps de frases per a reflexionar...



«La temporalidad de cada niño es diferente y es particularmente diferente a la de los padres y a la del docente que demanda», nos dice Juan Pundik. 
Va dir Marta Mata:«en pedagogia no es poden demostrar moltes tesis, perquè hi ha un factor diferent de tot...la sorpresa. Cada criatura és una sorpresa. I pot engegar a rodar qualsevol teoria.»



«Els mals alumnes no vénen mai sols a l’escola. Allò que entra a la classe és una ceba: capes de malestar, de por, de neguit. Vénen amb el seu cos a mig fer i la seva família a coll, a la motxilla. En realitat, la classe no pot començar fins que no deixin el fardell a terra i no haguem pelat la ceba.Sovint n’hi ha prou amb una mirada, una paraula amable,una frase d’adult confiat, per dissoldre aquestes penes.» Daniel Pennac.


 Francesco Tonucci, el prestigioso pedagogo italiano, expresó que “yo tengo una lectura crítica de la escuela que tenemos y pienso que los niños, los maestros y las familias sienten que es necesario tener una perspectiva de cambio. La escuela está viviendo un momento difícil porque no le gusta a nadie. Es verdad que a los niños nunca les gustó la escuela. Pero la novedad es que no le gusta a las familias. Antes la escuela confiaba mucho en la familia y viceversa. La familia se equivoca al enfrentar a la escuela”.
Además agregó que “otro problema es que la escuela no le gusta a los maestros. No puede ser que la persona que tiene el privilegio de dedicar su vida a los niños termine enfermo. Yo entiendo que es una tarea que cansa y que es difícil. Si produce enfermedades hay algo que no funciona. Hay que construir una escuela para todos”.

Consultado sobre cómo imagina una escuela distinta, el prestigioso pedagogo italiano manifestó que “tiene que ser una escuela que sea reconocida como propia por los alumnos (y sus familias)